Instituto de Mediação e Arbitragem de Portugal

La mediación para una comunidad participativa (2005)

Nuestra propuesta, experimentada en Brasil y en Portugal propone una nueva función de la mediación en la comunidad: propiciatoria de una mayor participación de los vecinos en la presentación de sus problemas, su análisis y búsqueda de soluciones adecuadas y personales.

El abordaje de los problemas en las comunidades siempre fue por medio de modelos de convivencia, de organización y de armonía construidos por profesionales con experiencia en estos conflictos pero sin el conocimiento directo y vivencial de esa comunidad específica.

La aproximación a una situación interpersonal puede ser muy diferente si en vez de realizarla determinada por estructuras mentales de lo que es correcto o normal, lo hiciésemos con una actitud abierta, de observación y de respeto a esa realidad.

Esta actitud de observación y de respeto se mantiene con el propósito de escuchar y acoger esa realidad cuidando de ser lo más objetivo posible, pues no hay aproximación neutra y si continuamente ideológica y limitada.

Nuestra experiencia nos enseña que la escucha y percepción de los otros no puede ser realizada si no es filtrada por nuestrocuerpo ideológico que juzga permanentemente. Esta percepción “personal” que llamo de lo que debería ser o de cómodebería ser promueve la dependencia por la imposición de modelos con el aparente objetivo de reeducar, que termina regulando, separando, castigando y hasta excluyendo a los que no aceptan el modelo.

La única forma de quebrar eses determinismos falseadores de la realidad está basada en el respeto con que realizamos la observación y la escucha de los participantes, utilizando la mediación para conseguir su libre expresión, única manera de fortalecer su emancipación y posibilitarles un conocimiento-reconocimiento de sus problemas para que puedan analizarlos y resolverlos según su propia realidad. Llamo a esta forma de acercamiento por lo que es. Esta sutil diferencia entre lo que debería ser y lo que es, produce una gran diferencia en los resultados.

La experiencia desarrollada en Brasil con las comunidades elaborando los presupuestos participativos que exige una responsabilización de los ciudadanos con los problemas comunitarios independizándolos de los políticos clientelistas y de los líderes comunitarios que los dirigen. Sumada a la experiencia de Portugal con la formación de los animadores comunitarios que, sin dar su opinión o guía, sensibilizan a los vecinos para que atiendan personalmente sus problemas sin quedar a la espera de la solución externa, son los puntos de partida que nos permiten afirmar que la mediación viene a ocupar un espacio diferente en las comunidades, no ya como procedimiento de resolución de conflictos, sino como método que auxilia a los ciudadanos a poder expresar y escuchar mejor, a analizar y a crear opciones que realmente sean las que los liberte de la dependencia y los constituya en protagonistas de sus vidas y de sus organizaciones sociales.

La capacitación de estos animadores comunitarios en mediación consigue que ellos mismos convoquen, alienten la expresión, la discusión, la toma de consciencia de las necesidades y de los recursos que la misma comunidad posee para que con respeto y solidariedad, sin exclusiones, ni parámetros externos, puedan creativamente buscar e implementar sus soluciones.

De esta manera, fortalecida, la comunidad pasa a ser participativa, responsable, solidaria y cooperativa.

La presentación comenzará con una formulación teórica sobre la situación de las comunidades y los abordajes actuales, continuará con las técnicas de mediación usadas al servicio de la participación y concluirá con la presentación de las experiencias realizadas en Brasil y en Portugal.

Artigo por: Juan Carlos Vezzulla

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La mediación para una comunidad participativa - Juan Carlos Vezzulla